Cada mañana al despertar, miro por la ventana. Con el nuevo día comienza nuevamente la vida. Una vida frenéticamente tranquila y en cierto modo, apasionantemente aburrida.
En la ciudad, las luces de neón iluminan cocinas destempladas que calientan, a golpe de microwave, leche uperisada. Madres angustiadas con las décimas del niño que traga embólicamente desde la jeringa mililitros de antitérmicos, analgésicos y desinflamatorios.
El coche replica una casa de emergencia… todos los objetos se duplica para el “por si acaso”.
Comienza la descarga de niños en los colegios, las entradas atropelladas en los centros de trabajo y las personas dejan de serlo para convertirse en masa.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
[7:52 a. m., 19/4/2022] Llueve Pero el toldo está mojado La luz gris se cuela por la ventana Callan los trinos de los pájaros Llueve Y el r...
-
Nunca lo intenté, por pura vagancia, ignorancia o quizá inmadurez. Y resulta que ahora me ha enganchado. Quizá sea por...
-
[7:52 a. m., 19/4/2022] Llueve Pero el toldo está mojado La luz gris se cuela por la ventana Callan los trinos de los pájaros Llueve Y el r...
-
Y como una dulce brisa que cosquillea mis pestañas, brillan mis ojos y mi boca sonríe el néctar del recuerdo que alimenta mi esperanza. ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario