19.12.13

Sueños de infancia

Sueños de infancia
que iluminan como pequeñas luciérnagas
las sombras de la vida.
Cadáveres que cubren el camino
que con esperanza quisimos recorrer cada mañana.
El hedor de una vida que nos va pudriendo
y apenas quedan fuerzas para intentar soñar
con una brisa perfumada.

Sueño que hundo mi nariz en su axila y soy consciente que jamás,
nunca más, volverán las ráfagas frescas de las locas ensoñaciones de juventud.

Y cuando al fin decido
que ya no quiero volver a intentarlo... vuelve a aparecer.

Y al navegar en sus ojos reconozco
mi mirada: dura, desafiante y
amarga de alma: dulce y triste de corazón.

Y así entre caricias y besos
dejamos que las lágrimas lavasen nuestros ojos
con la inconfesable ilusión de que al menos durante un tramo del camino de nuestras vidas,
si bien ya no podrá ser la alondra,
sea el ruiseñor
quien con su canto aleje por un momento nuestro dolor
y nos permita abrir los párpados dormidos y,
tras la cortina de occidente, se abra el Universo cuajado de estrellas.

Ya no quiero soñar, pero al menos deseo
que cada noche sepamos valorar la infinita belleza
de la leve y amorosa caricia
que nos acompañe hasta el fin de nuestros días.



Ô nuit ! Qu'il est profond ton silenceQuand les étoiles d'or scintillent dans les cieuxJ'aime ton manteau radieuxTon calme est infiniTa splendeur est immense
Ô nuit ! toi qui fait naître les songesCalme le malheureux qui souffre en son réduitSois compatissante pour luiProlonge son sommeil, prend pitié de sa peineDissipe la douleur, nuit limpide et sereine.
Ô Nuit ! Viens apporter à la terreLe calme enchantement de ton mystère.L'ombre qui t'escorte est si douce,Si doux est le concert de tes voixchantant l'espérance,Si grand est ton pouvoir transformant touten rêve heureux.
Ô Nuit ! Ô laisse encore à la terreLe calme enchantement de ton mystère.L'ombre qui t'escorte est si douce,Est-il une beauté aussi belle que le rêve ?Est-il de vérité plus douce que l'espérance ?


4.12.13

Fuego material

No eres ya un árbol,
eres fuego, rescoldo y brasa,
fuego de santuario.
El fuego no admite cicatrices ni heridas,
las consume y convierte en nueva energía.
Yo soy el fuego flamígero y danzante,
el hipnótico, el fuego inmaterial y cambiante.
Lo que tú crees madera, no es ya tal,
quizá en tu memoria fuiste árbol, antes de mi.

Pero ahora eres brasa y rescoldo,
fuego material.

31.10.13

Obesidad intelectual y ayuno mental

Cerebro vago, sociedad voraz, Arte, objetos portables inútiles, voracidad en lugar de pensamiento, engullir, de portable a comestible, obesidad intelectual, ayuno mental.
De pronto me he dado cuenta de que estoy enferma de voracidad intelectual, necesito datos, más datos, más datos para interconectarlos, para analizarlos, sintetizarlos, acumularlos...
Mirada Zen. Un mes en Blanco.

La verdad, en los últimos meses he perdido varios kilos. Esta mañana me he pesado y estoy en 57. ¿A dónde han ido a parar esos kilos? Lo he visto claro, a mi mente.
De hecho, noto esa pérdida de masa corporal en la báscula y en la ropa, pero yo sigo viendo mi cuerpo igual que siempre. Porque esos kilos siguen estando dentro de mi, solo que ahora en forma de pensamientos.
No puedo parar de pensar, es como si tuviera ataques bulímicos de curiosidad y para compensarlo me dedicase a la... procastinación.

25.1.13

Sans Frayeur dans ce bois...

I. Entro
En el espesor de la niebla nevada,  entro temerosa.
Me pides que entre desnuda y camine descalza sobre la nieve.
Hace frío y no veo si hay un abismo bajo mis pies. Mi cuerpo tembloroso apenas puede moverse.
Lágrimas silenciosas brotan tibias en mis ojos. Mis labios secos no pueden llamarte y apenas alcanzan a musitar un  “te quiero”.
Atrapada en mi miedo blanco y silencioso mi cuerpo se viste con  lienzos de  muerto. Desprovista de mis ropajes, tendida sobre la nieve mientras espero… te espero.




II. Espero
Espero tendida y quieta como me pides y los miedos de mi alma profunda y ahogada me estrangulan la vida.
La muerte blanca vestida de negro alimenta a manos llenas mis miedos mientras ríe con sonoras carcajadas que solo yo puedo oir.
La voz abandona mi cuerpo, mis dedos frágiles, están fríos e inmóviles, no hay fragancias en el aire.
Solo quedan mis ojos abiertos esperando tu llegada.
Las sombras me rodean. La muerte, satisfecha por su caza, espera sentada junto a mi.
En lo más  abismal de mi alma resuena el galope de tu caballo.
Una última lágrima tibia mantiene encendida mi mirada esperanzada.





III. Muero
No siento tu llegada.
Anegada en el desamparo y la tristeza mi alma destila piedras de dolor y amargura.
Y con esas piedras construye una inexpugnable muralla que empareda y entierra mi último hálito de vida.
Ya no hay tibieza en mis ojos abiertos y el gélido aire cristaliza el último destello de mi vida.
La muerte me arrastra. Tira de mi sobre la nieve blanca.
Y al volver por última vez la cabeza veo el jadeo tu caballo junto a mi cuerpo desnudo y muerto. Y oigo por última vez tu corazón palpitando tu lamento.
Con mi cuerpo entre tus brazos tu grito poderoso y descarnado hace que, irremediablemente, mi alma se rasgue como la seda.  Condenándome eternamente a estar muerta.






 [7:52 a. m., 19/4/2022] Llueve Pero el toldo está mojado La luz gris se cuela por la ventana Callan los trinos de los pájaros Llueve Y el r...